Estar en la sala de emergencias puede ser una experiencia estresante y aterradora para los niños lesionados y para sus padres. Los padres tienen muchas preocupaciones y preguntas y, en ocasiones, puede ser difícil responder a todas ellas de inmediato. Comunicarse bien y a menudo con el equipo médico de emergencias sobre su hijo le ayudará a suministrarle el mejor tratamiento posible. También puede ser útil que cumpla una función más activa en el cuidado de su hijo.
Trabajar con el equipo médico, recomendaciones de otros padres: